El Buen Mezcal tiene Alma
Cada botella cuenta una historia: la de quienes transforman tierra, fuego y tiempo en espíritu.
Nacido en las Montañas de Guerrero
Resultado de 4 generaciones que han destilado paciencia, respeto y carácter.
El Buen Mezcal tiene Alma
Cada botella cuenta una historia: la de quienes transforman tierra, fuego y tiempo en espíritu.
Nacido en las Montañas de Guerrero
Resultado de 4 generaciones que han destilado paciencia, respesto y carácter.
Elaborado con Maguey Cupreata “Papalotl I Papalote”, endémica de la cuenca del balsas dentro de la zona central en la Sierra de Guerrero, México.
Desde 1920, la familia Robledo transforma agave en historia. Cada botella guarda el secreto de Carmen Bautista Leyva, maestra mezcalera en una época (1920’s) en la que esto era prácticamente imposible…
Un siglo preservando el
alma del mezcal artesanal.
Conocimiento heredado a José, Faustino y finalmente Pepé Robledo, quien hoy, sumando su visión sobre sostenibilidad y cumplimiento de los más altos estándares de calidad, continúa la tradición, y la mejora.
Terroir único.
Sabor auténtico.
El agave Cupreata crece en suelos negros únicos llamados chernozem de Mazatlán, Guerrero. Plantas silvestres, cuidadas con una visión sustentable, con trazabilidad certificada a 1,500 metros de altitud.
Plantas que requieren 8 a 12 años de paciencia. Cada gota refleja la mineralidad de las montañas; encerrando un equilibrio natural entre fuerza y suavidad.
Reconocimiento a nivel mundial
Pepe Robledo, nuestro Maestro Mezcalero, es reconocido mundialmente.
Tu historia comienza aquí.
Cuando abres una botella de Almas Benditas, no solo bebes mezcal. Te unes a nuestra historia.
Tu Alma se une a muchas otras que comprenden que no se trata solo de ser mejores, sino auténticamente distintos.